Mi respuesta a la propuesta de desafiliación del SDP de la FESIN

El Sindicato participó de la constitución de la FESIN en enero de 2001, desde esa fecha varios dirigentes del SDP hemos participado como directivos de esta Federación: Julio Jaramillo quien ha sido presidente en 6 oportunidades; Roberto Moraga, secretario; José Herrera, director; yo como secretaria en tres oportunidades y tesorera en una.

El objetivo fundamental siempre ha sido que las empresas de ingeniería reconozcan un conjunto de beneficios que fueron conquistados por los trabajadores de las primeras empresas como Cade Idepe, Ara, ByR e Indepro, para lo cual se realizaron las actividades deportivas y culturales como forma de aglutinar y construir un espacio común, para que los profesionales, técnicos y administrativos de la ingeniería compartiéramos y nos reconociéramos.

Nuestro Sindicato no solo ha invertido en este proyecto sus cuotas sindicales, sino también un millón de pesos varios años como aporte adicional para las olimpiadas, horas de trabajo de nuestra administradora de beneficios, y algunos materiales de oficina.

Mi objetivo fue trasparentar los recursos que invertía el SDP hacia la FESIN, que se pagaran las horas de trabajo en horario ordinario y extraordinaria de la administradora de beneficios del Sindicato, incluso que enero de 2017 indiqué que las carpetas, impresora y resmas de papel, todos recursos del SDP que se invertían en la FESIN, fueran pagadas por la organización que correspondía. Esto fue calificado como entorpecimiento de mi parte al trabajo sindical y de la Federación.

A partir de junio de 2016 en que asumí como presidenta del SDP se fue produciendo una situación constante y reiterativa de ataques por parte de quien había sido presidente del SDP y que en ese momento era presidente de la FESIN. Las descalificaciones, las burlas, y una agresividad permanente de la cual varios de mis compañeros del Sindicato han sido testigos y que algunos han hecho vista gorda.

Presenté una acusación formal de esta situación de agresividad y mal trato a la Federación, pero la Directiva de aquel entonces institucionalizó y legitimó la violencia, tratando de reducirla a un problema personal, sin asumir que estas conductas son repudiables socialmente. Finalmente, la mayoría absoluta de los dirigentes censuró a la Directiva de la que el Sr. Julio Jaramillo venía siendo parte por varios periodos.

Paradojalmente, desde el momento en que se constituye una nueva conducción de la Federación que retoma el objetivo original de la Federación y que asume una política de género que busca que la responsabilidad parental sea incorporada a los contratos colectivos, aparecen cuestionamientos infundados y acusaciones injuriosas para justificar la desafiliación de la FESIN.

Como indica la declaración de la FESIN emitida durante junio, nunca la Federación ha tenido el nivel de participación como ha ocurrido el 2018, con 6 asambleas con una participación promedio de 7,5 dirigentes y una participación femenina de 2,3 promedio. Nunca existió en la Federación la posibilidad de participación como ahora, sin embargo quien promueve la desafiliación no ha participado de ninguna asamblea durante este periodo.

Mi intención no es hacer juicio histórico de la FESIN, ni tampoco una defensa histórica de esta organización, porque eso requiere un escenario positivo y constructivo que en este momento no se da. Pero quiero indicar que ha existido, y existe, una conducta misógina que no tolera que se haya levantado un liderazgo femenino tanto en el Sindicato como en la Federación que pretende convertir lo que ayer era legítimo y necesario, en ilegítimo e innecesario ahora.

Necesitamos construir un espacio constructivo que nos permita evaluar en conciencia los instrumentos que nos hemos dado para mejorar nuestras condiciones de trabajo y mejorar nuestros sueldos. Porque en caso contrario se seguirán deteriorando nuestros sueldos y beneficios en medio de peleas antojadizas.

Janet Holz, secretaria del Sindicato de Profesionales de Wood.