La Huelga Feminista

En la Asamblea de la FESIN del pasado viernes 21 de febrero expuso la militante feminista y anti-capitalista Margarita Peña, quien dio a conocer los principales desafíos de la Coordinadora 8 de marzo para este año 2020.

En el último encuentro de la Coordinadora realizado a principios de enero, se reunieron más de 3.000 militantes, quienes trabajaron en torno a varios ejes de discusión y desarrollo político que serán publicadas en los próximos días.

Entre tanto desafío político es urgente combatir la violencia que se desata contra las mujeres de todas las edades, de todos los niveles culturales y estratos sociales. Según la Oficina de la ONU para el Crimen casi 87.000 mujeres al año son asesinadas en el mundo por su condición de tal en pleno siglo XXI. Más de mitad de estas mujeres son asesinadas por un familiar o un hombre conocido por ellas.

¿Por qué nos mantenemos apáticos, indiferentes e hipócritas frente a esta realidad?

Los grandes medios de comunicación normalizan esta realidad que vive nuestra sociedad, donde las denuncias han aumentado pero las condenas judiciales disminuyen. El sensacionalismo exhibe la brutalidad y el sadismo de estos crímenes ocultando la realidad que se vive en los hogares, lugares de trabajo y espacios públicos.

El Estado, en su amplia concepción, es el abusador y violador que concibe el cuerpo de la mujer como un territorio a conquistar, porque preserva el mandato masculino de manifestar la espectacularidad de su potencia como forma de mantener su poder hegemónico y sus privilegios.

Al final el hombre es transformado en mano de obra bélica que debe conquistar territorios y en esa lógica concibe al cuerpo de la mujer en la última frontera del capitalismo que “siempre ha necesitado controlar el cuerpo de las mujeres porque es un sistema de explotación que privilegia el trabajo como fuente de su riqueza de acumulación”, como lo describe la escritora italiana Silvia Federici.

Tenemos un desafío como civilización; construir nuevas formas de relación económica y cultural para acabar con el capitalismo y el patriarcado. Ese es nuestro principal desafío político. Este marzo de 2020 es la oportunidad de seguir construyendo juntos y juntas una nueva sociedad.